Junto al cauce del río Frailes se han encontrado restos arqueológicos de época romana en el puente de la media luna. Algunos topónimos (Gumiel, Savia, Gabia o Atalaya) manifiestan que también debió ser un asentamiento musulmán.
La zona de Mures estuvo atravesada por importantes vías de comunicación hacia Guadix, Moclín e Iznalloz, importantes vías en los años de frontera entre los reinos de Castilla y de Granada. Algunas hipótesis señalan que el topónimo Mures pudo surgir de mur-muris cuyo significado es el de ratones, empleándose como sucedáneo de ésta de una manera culta, así lo hizo el Arcipreste de Hita.
En 1751 con motivo del Catastro de la Ensenada, 10 vecinos se identifican como mureños, viven en cortijos de los aledaños de las dehesas y tres o cuatro tienen casas o chozas de retama. A principios del XIX ya son un centenar los vecinos que viven aquí. Primero tuvo su origen en las Casillas de Mures, en Balazos y después con el levantamiento de la iglesia en la actual Mures.